http://www.youtube.com/watch?v=4KZg0RbRHEs
Los quiero mucho. Los amo como no es imaginable amar nada más en este mundo.
Hace 10 años, fue difícil ese momento, sin embargo, no tenía miedo.
Quería verlos. Estaba muy cansanda ( menos que ahora), pero estaba ansiosa por verlos.
No me importaba nada más que ustedes estuvieran bien, que nada de la esencia vital faltara a esa cita.
La noche anterior me había dormido riéndome. A la madrugada empezó el trabajo de parto.
M quería salir, yo lo sabía. Había riesgo, pero ya entonces sabía que ustedes eran muy fuertes e iban a lograrlo.
Y lo hicieron, cada uno...entre los tres.
Mientras preparaban la anestesia, cerré los ojos y pensé un la imágen mas hermosa, mas maravillosa de mi vida en los últimos años. Era una regata en Amsterdam, una noche estrellada de verano.
Así nacieron, entonces.
Hoy, gracias al milagro de nuestra Señora de la Salute, que está en Venecia, están aquí.
Ella los cuida y los ama.
Yo también.
Le han dado a mi vida, junto con V, la razón de todo. Todo lo que vivo día a día está teñido de la esperanza de saberlos allí.
Sin eso, la vida sería un lugar muy oscuro, muy triste.
Ustedes son la luz, la esperanza, el camino a seguir.
Ustedes son TODO.
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¡Hermoso! en tan poco, cuánto dices... Yo también le doy gracias a la vida por haber podido sentir lo que es ser madre. Aunque esos hijos vengan sin libro de instrucciones, la sensación está en los genes y aprendes enseguida, el caso es que también piensas que no aprendes nunca, porque son tantas las etapas... Eres madre hasta que te mueres y aún después, sigues influyendo en esos pedacitos de tu corazón.
ResponderEliminarVoy abrir el cofre de tus tesoros Cirita y gracias por la visita.
Muchas gracias por detener tu vuelo en mi blog. Es muy hermoso lo que me dices y muy cierto, que esto de ser madre está hasta el final y después.
ResponderEliminarUn beso Alondra, y venite al otro blog que es el que más alimento